PEDRO GALVÁN: “LO DISFRUTÉ MUCHÍSIMO AL FÚTBOL DE SAN PEDRO”

“Palito”, como siempre lo apodaron en el mundo futbolero, fue uno de los jugadores emblemas de la región, y desde Defensores de Colonia Velaz construyó una formidable carrera que lo llevó a integrar grandes planteles en la década del 80 y 90.

Históricamente el fútbol sampedrino ha sido el punto de partida para que grandes jugadores de la región forjen una carrera formidable. Uno de los casos siempre recordados es el de Pedro “Palito” Galván, un corpulento número “9” que venía de Arrecifes a ganarse la atención de los hinchas sampedrinos y reforzar las filas de uno de los poderosos de la década del ’80, Defensores de Colonia Velaz, el mismo que años después dio lugar al actual Gral. San Martín de Pérez Millán.

Actualmente “Palito” vive en la localidad de Tood, en el partido de Arrecifes, y está a cargo de una escuela de fútbol para jóvenes que sueñan con llegar al fútbol grande. Pero no se olvida de sus inicios, de aquellos grandes momentos que le tocó vivir.

Galván tuvo una carrera cargada de éxitos y siempre se destacó en todos los clubes donde jugó. Su currículum deportivo arranca en Villa Sanguinetti de Arrecifes, estuvo en Independiente de Avellaneda, la colimba lo frenó, regresó a Arrecifes donde militó en Palermo pero meses después se fichó para Defensores de Colonia Velaz. Allí jugó varias temporadas, tuvo un intervalo en Defensores de Belgrano de Villa Ramallo durante un regional y cerró su carrera en la Liga Deportiva Sampedrina para pasar a Argentino Oeste de San Nicolás. Continuó en Villa Dálmine, el fútbol griego, Sporting Cristal de Perú, Español, Tigre, Morón, Italiano, Social Ramallo y Alte. Brown de Arrecifes en donde llegó hasta la B Nacional.

“Son muchos recuerdos, algo inigualable, y estar en contacto con gente que me ha visto o he convivido es muy lindo”, comenzó diciendo Pedro Galván en el programa Primera Plana de Sábado.

“El último campeonato Hermanos Brown que se jugó yo tuve la suerte de estar en la selección de San Pedro y perdimos la final con Rojas en los penales”, recordó.

“Yo estaba en Independiente de Avellaneda y me tocó hacer la colimba, me tuve que venir para estos lados. Hablé con Grondona, me da el pase y entendió mi situación. Ahí nomás me fui a jugar a la liga de San Pedro, a Colonia Velaz tres años, aunque antes estuve tres meses en Palermo de Arrecifes”. “En el medio también fui a Defensores de Ramallo, adonde jugué un Torneo Regional”, agregó el ex centro delantero.

“Hay cosas que no me puedo sacar de la cabeza, yo lo disfruté muchísimo al fútbol de San Pedro y haber conocido gente que nunca me olvido, me agradaba jugar contra Ansaloni, Estrella, Durante, De Baere, Carlitos Porta, eran los partidos donde uno se podía mostrar de otra manera”, destacó sobre el fútbol de aquella época.

 

Al ser consultado sobre porqué nunca integró algunos de los equipos de Paraná que jugaba los Torneos Regionales en la década del ‘80, respondió: “No sé decir por qué nunca jugué en Paraná. En esa época yo jugaba adonde me decía Carlitos Alvarez; él había comprado mi pase, me pagaba y me decía adónde tenía que ir, no tenía por qué decirle que no, pero nunca lo supe si Paraná había estado interesado en mí. Es más, después cuando voy a la selección de San Pedro me hice amigo de varios de sus jugadores. La verdad me hubiera encantado jugar en Paraná, es una de las pocas espinas que me quedaron, por lo que significa Paraná y por lo que era en su momento”.

“Yo siempre hablo con el “Gato” Pagnanini, a quien conocí cuando yo jugaba en Colonia Vélaz y él jugaba en Sol de Mayo, ahí en la entrada de San Pedro, y recuerdo que siempre me decía… “Negro vos de acá tenés que volar, estas para más”, y se cumplió, tenía razón”.

“A partir de Argentino Oeste (San Nicolás) donde hicimos una gran campaña, viví momentos muy importantes. Después me viene a buscar Dálmine, 86 y 87, al año siguiente ascendimos el Nacional B. Tuve la suerte de vivir unos años deportivos espectaculares. Hoy gracias a dios me hice conocido y muy respetado, me llena de mucha alegría”, destacó Galván.

“Después me fui a Grecia tres meses, vine de nuevo a Dálmine, en el 90 estuve en el Sporting Cristal de Perú en la Libertadores, fueron ocho meses. Después Yudica me lleva a Español y me tocó estar con López y Caballero en un equipo inolvidable. Estaban Catalano, Batista, Luongo, Zanetti, Bustos, Albornoz, Caviglia, el negro Enrique, el Puma Rodríguez, Mario Bevilaqua, Michelini, Parodi, el Toti Iglesias, terrible equipo”, recordó quien siempre fue catalogado como uno de los centro delanteros de mayor jerarquía que pasó por los torneo de la Liga Deportiva Sampedrina.

Fuente: Sanpedroinforma

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