
por Cora Verón
El evento está coordinado por la profesora Stella Maris Nelly desde el área de Lengua y por Josefina Artusa desde el área de Historia, en reemplazo de María José Castro. La propuesta busca abordar la memoria desde una perspectiva cultural, destacando la importancia de la literatura y el impacto de la censura en la sociedad.
Esta actividad se organizó ya que durante el mes de marzo, la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia impulsó una campaña de asociación gratuita para incentivar la lectura. En este marco, prestaron a la escuela libros de autores prohibidos durante la dictadura como por ejemplo Laura Devetach, Elsa Bornemann, María Elena Walsh, Julio Cortázar, el Nunca Más (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), y “mucha literatura infantil también porque la idea es jugar un poco con lo simbólico de la literatura y poder compartir una jornada con nuestros alumnos –detalló Artusa- algunas lecturas que, si bien obviamente no hablan directamente desde el proceso sí lo hacen a través de metáforas y que por eso habían sido prohibidos, y algunos también hablan de la importancia de la justicia, de la igualdad de la mujer, todas las temáticas que obviamente le molestaban a la dictadura y que las prohibieron y, a partir de allí nuestra idea también es revalorizar el hábito de la lectura y así revalorizar una institución tan importante como es la biblioteca”.
Durante la jornada, también resaltarán sobre la importancia del respeto a la diversidad de pensamiento y la necesidad del diálogo en democracia. Según explicó la docente, sin tintes partidarios, la actividad apunta a fortalecer la construcción de ciudadanos críticos y responsables, acompañando el proceso democrático iniciado con el regreso de la institucionalidad en 1983. “Tener un lugar tan importante como es la biblioteca y poder contarles a los chicos que a veces no saben que existe esta institución en nuestra localidad, que esos libros están disponibles, que tienen un acervo enorme para que ellos a partir de una módica cuota mensual, que pueden retirarlos y leerlos; fomentar la lectura en soporte papel también, que es tan placentera. Y por otro lado, la jornada obviamente está enmarcada el respeto a la palabra del otro, a quien piensa distinto, a que la democracia básicamente es eso y el respeto al arte, en este caso, las letras, y la idea de que el otro puede expresarse de manera respetuosa a través de muchas maneras, una de ellas es el arte y lo rico que es Argentina en ese caso”.
Además, Artusa expresó un agradecimiento a la escuela que “más allá de que es una escuela técnica, siempre está apostando también a otros saberes, a sumar siempre y a tener una presencia importante en la comunidad de Arroyo”, destacando su compromiso con la formación integral de los estudiantes, promoviendo también el desarrollo de la reflexión y la conciencia histórica, apostando por una educación crítica y comprometida con los valores democráticos.