
por Cora Verón
"La idea es continuar en la semana y anunciar con anticipación en qué barrios estaremos", señaló Athie. La importancia de vacunar a las mascotas radica en dos aspectos fundamentales: su salud y la salud pública en general. Aunque la rabia ha sido erradicada en muchas regiones, su control depende directamente de la inmunización constante. "Si no se realizan estas acciones, pueden surgir focos de rabia, una enfermedad animal transmisible al humano que genera graves consecuencias", advirtió.
La rabia es una infección que afecta el sistema nervioso, generando síntomas como aversión al agua (hidrofobia), hipersensibilidad al contacto con el cuerpo y, en etapas avanzadas, parálisis. "Es una enfermedad que responde a tratamiento con antibióticos, pero lo ideal es prevenirla con la vacunación", explicó Athie.
Según lo planificado junto con el veterinario Federico Palmieri, en base a la población de animales de cada barrio, se irá determinando el cronograma de las próximas jornadas. En años anteriores hubo faltantes de vacunas, lo que llevó a Athie a gestionar el suministro con Zoonosis de la provincia desde diciembre. "Nos confirmaron la llegada de dosis en febrero y a principios de marzo las retiramos", detalló.
La campaña cuenta con 800 dosis iniciales, que deben ser registradas en una página de Nación con los datos del dueño y la mascota. Una vez aplicadas y reportadas, se liberarán otras 800 dosis. Según el relevamiento de proteccionistas locales y por campañas anteriores, se estima que se necesitarán alrededor de 1.500 dosis, por lo que la actividad podría extenderse por ocho semanas, con jornadas de vacunación dos veces por semana si fuera necesario.