
por Cora Verón
Polinas es profesora de Lengua y Literatura, egresada del profesorado de Enseñanza Superior Olga Cossettini, con un posgrado en Articulación Universitaria por la Universidad Nacional de Rosario (UNR). Su carrera docente transcurrió en diversas escuelas secundarias, tanto en Arroyo Seco como en Villa Gobernador Gálvez, hasta su reciente jubilación.
"Di clases hasta mi jubilación en la Escuela Comercial 415, la Técnica 450 y en el EEMPA, donde trabajé gran parte de mi carrera. Hoy, desde municipalidad, me convocan para llevar adelante este taller literario", expresó la profesora.
Si bien ha participado en otros talleres literarios, esta será su primera experiencia como coordinadora. La propuesta llegó a través de Griselda Centini, titular del área cultural de la municipalidad, luego de que una compañera la recomendara como su reemplazo. Antes de aceptar, Polinas consultó con Miguel Steeman, coordinador del Taller El Intérprete, en el que participa desde hace tiempo. "Intercambiamos ideas y recibí mucho apoyo. Miguel es una persona muy generosa y abierta", comentó.
El taller dará inicio en abril, los sábados a las 14 horas. "Ya hay un grupo de asistentes que venían con Fernanda Marroco, y la idea es mantener el horario para que puedan seguir participando y sumar nuevos integrantes", explicó Polinas.
Durante la charla con Daniela, surge el tema de animarse a escribir y a compartir, a participar de estos espacios que se ofrecen y que no son pocos en nuestra ciudad y hay para elegir.
¿Qué mensaje le darías o cómo harías para atraer a esa persona que no se anima, que tiene miedo o le da vergüenza, pero que tiene todo un mundo adentro de la cabeza, que estaría bueno que lo compartiera con el resto?
“Hay personas a las que le gusta compartir y otras que no les gusta compartir lo que escriben; el tema de la escritura está ligado de forma muy cercana a lo que es la intelectualidad y el elitismo. Porque antes escribían las personas de determinada clase social, las mujeres no podían escribir; si nos vamos allá, ¿no? Pero también después eran las mujeres que tenían cierta posición dentro de la sociedad porque precisamente ellas podían vencer ese prejuicio o se animaban y el mundo es de los que se animan. Está visto entonces, aunque no se quiera, pero el mundo de la literatura no deja de ser un universo entre tantos. Y se tienen que animar porque en este taller particularmente, y creo que en ninguno de los que yo he asistido, nadie va a juzgar a nadie. Todos nos enriquecemos con el otro, el otro me enseña y yo aprendo del otro realmente es así y el acto de la escritura es un acto de humildad muy grande y el de compartir lo que yo escribo, porque yo pongo sobre la mesa algo muy profundo que está en las fibras muy íntimas de mi ser y lo pongo ahí sobre la mesa. Y hay un acto del resto que es muy generoso y muy empático, esto de entender la escritura”. “Un taller de escritura es un eterno aprendizaje siempre, y cuando lees lo tuyo tenés a tus compañeros escuchándote con un respeto impresionante, y tenés una solidaridad tremenda. Inclusive hay profesionales de la salud mental que mandan a sus pacientes a los talleres literarios, porque el arte es sanador y la escritura es un arte, por supuesto”.
“La idea es hacerlo extensivo, es que la gente le pierda el miedo a la famosa página en blanco y esta democratización de la escritura y de la lectura sin duda es buena para la cultura en general, va a ser muy buena para la ciudad, para las cabezas de todos nosotros entonces se trata de cultivar pequeñas semillitas y después las plantas, las flores, serán las que cada uno se anime a cuidar. Pero la idea es esa, la idea es aumentar los espacios de cultura”, concluyó la profe.
Sobre sus expectativas, la docente aseguró: "Tengo un mundo de expectativas. Quiero que la gente se anime a escribir, que descubra el poder sanador de la escritura y que juntos podamos conocer distintos pensamientos y autores".
En relación con quienes sienten vergüenza o temor de compartir sus textos, Polinas resaltó que "la escritura estuvo mucho tiempo ligada a la intelectualidad y el elitismo, pero hoy es un espacio abierto y sin juicios. Nadie va a ser evaluado, sino que todos aprenderemos unos de otros".
Las inscripciones están abiertas en el Centro Cultural Guillermo Furlong, invitando a todos los interesados a sumarse a esta nueva iniciativa.