por Cora Verón
El sistema Ojos en Alerta se encuentra funcionando “a pleno” en Arroyo Seco desde el mes de septiembre y ya suma más de 500 vecinos adheridos. Se trata de una herramienta de comunicación directa mediante WhatsApp, que permite a los ciudadanos reportar hechos sospechosos, accidentes, animales sueltos o cualquier situación anómala que afecte la seguridad o convivencia.
“Ojos en Alerta es un sistema de comunicación simple, un WhatsApp para el vecino con el objetivo de prevenir, principalmente el delito y cualquier otro tipo de evento que sea anormal para el vecino”, explicó Martini.
El proyecto se puso en marcha tras la firma de un convenio con el Municipio de San Miguel de Buenos Aires, pionero en esta iniciativa. Según la misma funcionaria, desde su secretaría “se avanzó en el cumplimiento de los requisitos técnicos, en la capacitación del personal y en la incorporación de equipamiento necesario para garantizar el correcto funcionamiento del sistema”.
En cuanto a su operatividad, los ciudadanos que se comunican por primera vez con Ojos en Alerta deben registrarse, brindando algunos datos personales. Esa información permite construir una base de datos georreferenciada, a partir de la cual se analizan los incidentes por tipo, zona, horario y/o estación del año. “Esto nos permite armar nuestros mapas de delitos dinámicos y, a partir de esos incidentes, poder tomar decisiones más eficientes”, precisó.
Hasta el 15 de septiembre, las estadísticas reflejaban 70 reportes registrados: 20 por ventas ambulantes, 21 por actitudes sospechosas, 15 por conducción peligrosa, 15 por animales sueltos, un caso de violencia de género y un robo. “No nos sorprende esa estadística, es variable, pero nos permite entender mejor qué sucede en la ciudad”, agregó la funcionaria.
El sistema cuenta con un protocolo de atención y respuesta que establece tiempos y procedimientos. “A diario revisamos los mensajes, el tiempo de demora y el tipo de respuesta que se dio. Todo queda registrado para evaluar el desempeño del sistema”, explicó Martini.
Sobre la privacidad de los denunciantes, la secretaria aseguró que los datos “quedan en el sistema y no se comunican hacia afuera”. Los operadores del centro de monitoreo están sujetos a un reglamento estricto de confidencialidad y no revelan su identidad en los chats: “Es el operador 1, 2 o 3, pero el vecino no sabe quién responde. Lo importante es que siempre haya alguien atento”, señaló, y destacó que uno de los mayores logros del programa fue el trabajo coordinado entre las distintas áreas municipales, algo que aseguró que “cambió la forma de trabajar”. Hoy el centro de monitoreo actúa como nodo central, despachando cada situación a Control Urbano, Protección Civil, el 911 o la ambulancia según corresponda. “Antes cada área trabajaba de manera independiente, lograr esta comunicación horizontal llevó tiempo, pero hoy todos los móviles están comunicados por radio, con GPS y conexión directa con el centro de monitoreo”, explicó.
Finalmente, Martini consideró que Ojos en Alerta representa “un proceso de crecimiento y aprendizaje” para toda la estructura municipal. “Son décadas de trabajar de otra manera, pero hoy podemos decir que estamos coordinados, que el sistema funciona y que seguimos mejorando día a día”, concluyó.