por Emilse Cecchi
El Concejo Municipal aprobó el martes el proyecto de ordenanza presentado por el Ejecutivo para licitar la obra de reestructuración del Comedor Escolar de la Escuela 6036 “Bernardino Rivadavia”.
El proyecto fue girado por el Ejecutivo el 5 de enero pasado, tras el fracaso de las negociaciones ante el Concejo Municipal para que se acelere el proceso de contratación, y así garantizar que el comedor esté finalizado dentro de los plazos previstos por el Gobierno de Santa Fe.
Ante este rechazo, el Ejecutivo presentó el proyecto para el llamado a licitación a principios de enero, y recién fue aprobado por el Concejo en la sesión extraordinaria del martes pasado sin atender la urgencia de la obra.
La misma se realizará en el marco del plan ABRE ESCUELA tras un convenio firmado entre la Municipalidad de Arroyo Seco y la Provincia de Santa Fe.
Hace un mes y medio, la provincia de Santa Fe depositó el 30% y realizará dos desembolsos más contra supervisión de avance obra, más el saldo del 10% restante contra informe de finalización de la obra.
La cláusula cuarta del mencionado convenio establece un plazo de construcción de 90 días a partir de la percepción del primer desembolso.
Debido a que el plazo previsto por la provincia de Santa Fe para la finalización de la obra es sumamente escaso, las autoridades de la institución educativa y de la Cooperadora, habían solicitado al Concejo la mayor celeridad para que la obra pudiera iniciarse lo más rápido posible, no obstante, los concejales se tomaron su tiempo y aprobaron la ordenanza de licitación 15 días después de ingresada al concejo, a pesar de que sesionaron en forma extraordinaria las dos últimas semanas.
El primer desembolso, ingresó a la Municipalidad el 4 de diciembre y en la misma semana, las autoridades escolares solicitaron en el concejo el acompañamiento para agilizar la contratación de la obra, debido al poco margen disponible, cosa que todas vistas, no ocurrió.
Cabe recordar que, desde el año 2018, el comedor de la Escuela 6036, comenzó a sufrir graves problemas de infraestructura que obligaron a mudarlo a la Escuela Especial 2055 desde donde se distribuyen más de 400 raciones diarias entre los niños y niñas que asisten a las escuelas de la ciudad.