La clausura preventiva dispuesta sobre la empresa Worms en la ciudad de Arroyo Seco continúa vigente luego de que el Juzgado de Faltas municipal constatara la existencia de vuelcos irregulares de efluentes a las aguas del arroyo Seco. La medida fue adoptada tras una serie de actuaciones administrativas, informes técnicos y análisis de laboratorio que dieron cuenta de incumplimientos a la normativa ambiental local.
La jueza de Faltas Julia Acosta explicó el procedimiento seguido y el marco legal que habilitó la clausura. Según detalló, las actuaciones se iniciaron a partir de actas labradas por el Municipio en diciembre, acompañadas por registros fotográficos y audiovisuales que evidenciaban la presencia de líquidos con características incompatibles con escurrimientos pluviales.
A partir de esas constataciones, se procedió a la toma de muestras que fueron analizadas por un laboratorio habilitado. Los resultados indicaron valores por encima de los límites permitidos en parámetros como demanda biológica de oxígeno, sólidos suspendidos y sólidos sedimentables. Estos informes fueron complementados por un dictamen técnico elaborado por la ingeniera ambiental del Municipio.
Con esa documentación, el Juzgado de Faltas encuadró la situación en la ordenanza de daño ambiental vigente en Arroyo Seco, una normativa sancionada en 2015 y modificada en años posteriores para precisar conductas sancionables y adecuarse a la legislación provincial. En función de ese marco legal, se resolvió aplicar una clausura preventiva, sin plazo determinado, hasta tanto la empresa presente un plan de adecuación que garantice el cumplimiento de la normativa ambiental.
La jueza precisó que la clausura tiene carácter preventivo y que su levantamiento está supeditado a la presentación de medidas concretas por parte de la empresa para corregir la situación detectada. En ese sentido, confirmó que la empresa Worms presentó un recurso de apelación, lo que derivó en la elevación del expediente al Departamento Ejecutivo municipal para su revisión, conforme al procedimiento previsto.
En paralelo al trámite administrativo, representantes de la empresa Worms mantuvieron una reunión con el intendente de Arroyo Seco, Daniel Tonelli, y con el secretario de Medio Ambiente de la Municipalidad, Julian Cardo. Si bien no se informó oficialmente el contenido ni los alcances del encuentro, la reunión se produjo en el contexto de la clausura vigente y del proceso de revisión administrativa en curso.
Durante esos días circularon versiones sobre la posibilidad de que la medida pudiera ser levantada por decreto. No obstante, hasta el momento, la clausura preventiva no fue modificada y continúa en vigencia, a la espera de la resolución del recurso presentado y de eventuales presentaciones técnicas por parte de la empresa.
Desde el Juzgado de Faltas se remarcó que la intervención se realizó en el marco de las competencias municipales, entendiendo que la afectación ambiental constatada se produjo sobre un bien de dominio local, como es el arroyo Seco, y que la normativa vigente habilita la actuación del Estado municipal ante este tipo de situaciones.
El expediente continúa su curso administrativo mientras se aguardan definiciones sobre la apelación presentada y eventuales medidas de adecuación que la empresa pueda proponer para regularizar su situación conforme a la legislación ambiental vigente.