A 213 años del paso del general José de San Martín por la Posta de Arroyo Seco, la ciudad recordó nuevamente al Libertador en nuestro Paseo Sanmartiniano ubicado en la intersección del renovado boulevard Mansueto Maiorano y Humberto Primo, junto a autoridades, instituciones y vecinos.
Allí, la Municipalidad de Arroyo Seco volvió a poner en valor esta histórica fecha para nuestra ciudad y el país, como parte de nuestra identidad y del sentido de pertenencia que genera en cada arroyense
Estuvieron presentes el Coordinador General de filiales del Instituto Sanmartiniano del Perú en Argentina, Miguel Ángel Brusasca, y el Sr. Cónsul Honorario del Perú en la ciudad de Rosario, Luis Miguel Villar Rojas. Además, en esta oportunidad, la ciudad contó con el acompañamiento del representante de la Municipalidad de la ciudad de San Martín (Mendoza) y del Rotary Club de dicha localidad, Amilcar Amar.
En ese marco, durante el acto, y gracias a la donación de representantes de la ciudad cuyana de San Martín, plantamos un retoño del Olivo Histórico que se encuentra en tierras de la que fuera la chacra del Libertador en la citada localidad del este de Mendoza. El ejemplar, ya fue colocado en nuestro espacio público como "símbolo de paz y concordia entre los pueblos".
Del mismo modo, la ciudad recibió una bandera argentina para mástil, bordada a mano, entregada por Luis Simonetti, presidente de la Asociación Cultural Sanmartiniana de San Nicolás.
Olivo histórico
En el barrio Las Bóvedas de la ciudad de San Martín, la Plaza del Olivo Histórico resguarda un olivo bicentenario asociado a las tierras que el Gobierno de Mendoza cedió al general José de San Martín en 1816.
La tradición local sostiene que el árbol figura en la escritura de esas parcelas y, con el tiempo, se volvió emblema cívico del departamento: un punto donde el patrimonio sanmartiniano, la memoria agrícola y la identidad de los vecinos se entrelazan. A pocos metros, el Museo Histórico Las Bóvedas recuerda la vida doméstica del Libertador en la zona y completa el marco patrimonial del conjunto.
La plaza fue puesta en valor con obras y piezas escultóricas —como los frisos de Mario Valdivia— que evocan distintas facetas del general. Además, el lugar se consolidó como puerta de entrada a los “Caminos/Ruta del Olivo” de San Martín, un circuito que integra almazaras, degustaciones y experiencias oleoturísticas, con presentaciones y actividades que han tenido a la plaza como escenario.
Hoy, el sitio también se articula con el Pasaporte Nacional Sanmartiniano: una iniciativa federal presentada en Mendoza que invita a recorrer y “sellar” 83 sitios certificados por el Instituto Nacional Sanmartiniano, fomentando el turismo cultural y la educación histórica.
