El campeón mundial interino Pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) Mirco Cuello sigue entrenando en nuestra ciudad mientras espera la confirmación de su próxima pelea con un impensado rival.
Según anticipó el diario La Nación en una nota firmada por Osvaldo Príncipi, el 9 de abril próximo el arroyense expondría la corona ante el japonés Tomoki Kameda, ex bicampeón mundial, en la “ruta del camino de la seda”: Kirguistán, Asia Central.
Al respecto, desde el Cuello Boxing indicaron que las conversaciones están avanzadas para concretar la pelea, pero aún no hay nada confirmado.
Para Príncipi, el encuentro de Cuello con Tomoki Kameda “implicaría la redención sobre todas las tinieblas que desprestigiaron su fresca conquista sobre el ignoto mexicano Sergio Ríos en Benghazi, Libia, por la porción de título más polémica en estos momentos: interina, cuya sobrevivencia –cada vez menos tolerada- fue utilizada en modo astuto por Zuffa Boxing ante el Congreso de Estados Unidos con el objetivo de sumar “causas y culpas” contra los organismos de pugilismo internacional”.
Según detalló, Tomoki decidió alejarse de la familia Kameda cuando tenía 15 años. Se refugió en México y desde allí llegó al título mundial gallo (OMB), entre 2013 y 2015 e interino Supergallo (CMB) 2018-2019. En su última pelea perdió por puntos con Ángelo Leo, por el cetro Pluma FIB, en mayo pasado. Tiene 34 años, 42 victorias (23 KO) y 5 derrotas. Posee mayor jerarquía que Cuello, pero su desgaste es evidente. Conocido como “el mexicanito”, tomó distancias con sus raíces.
Emigró cansado de presenciar los escándalos de sus mayores en los cuadriláteros. Su hermano mayor Daiki fue sancionado por la Comisión Japonesa por un año en 2007, tras su pelea mundialista ante Daisuke Naito, por codazos y patadas. Y su padre Shiro, entrenador, fue expulsado de por vida del pugilismo nipón por amenazar de muerte a dirigentes en 2013. Aunque siempre pulula por los estadios.
Koki, es el más popular de la familia, fue campeón del mundo en dos pesos diferentes, y también sancionado por su Federación por las malas artes utilizadas en sus cotejos y por propagarlas desde los rincones cada vez que peleaban sus hermanos.
Mirco y una pelea diferente
Y ésta lo será. Kameda es un gran nombre en su tiempo final y un compromiso necesario por su investidura más allá de su calificación de “interinato”. Se acabaron los fantasmas de su lesión en el maxilar. Ya pasó un buen tiempo. Planea concentrarse en España junto a su entrenador Mariano Carrera y llegar de la mejor manera a su peso: 57.100 kg.
Lejos aún del campeón absoluto de esta categoría: el inglés Nicky Ball –que hoy defiende ante Brandon Figueroa-, Mirco Cuello espera con ansias la confirmación de esta pelea. Un encuentro que, según Príncipi, “Mirco y el boxeo argentino la necesitan”.