Durante el encuentro se abordó la preocupación compartida por el avanzado deterioro que presenta la carpeta asfáltica en ese sector clave para la conectividad de la región, por lo que ambos mandatarios coincidieron en que el puente y sus accesos se encuentran en un estado que requiere intervención. Estas irregularidades en el pavimento afectan tanto a quienes circulan desde la autopista hacia la Ruta 26 como a quienes acceden desde la ruta hacia las zonas urbanas, generando dificultades en la transitabilidad y potenciales riesgos para la seguridad vial.
Ante este escenario, los representantes de ambas localidades analizaron distintas alternativas para avanzar en soluciones concretas. Entre ellas, continuar con los reclamos correspondientes ante el Gobierno nacional, responsable de la infraestructura, a fin de que se realicen las obras necesarias para mejorar el estado del puente.
Paralelamente, también se evaluó la posibilidad de articular acciones con la Dirección Provincial de Vialidad para solicitar trabajos de mantenimiento que incluyan tareas de bacheo y el raspado de las deformaciones que presenta la carpeta asfáltica.
Estas irregularidades generan ondulaciones y deterioros que afectan a los vehículos, especialmente en zonas de acceso y descenso del puente, lo que incrementa el riesgo de incidentes viales si no se actúa con rapidez.
El puente de Ruta 26 constituye un punto estratégico dentro del sistema vial de la región, ya que conecta la autopista Rosario - Buenos Aires con áreas productivas y urbanas.
La reunión reflejó la voluntad de trabajo conjunto entre las localidades para atender problemáticas comunes y promover acciones que contribuyan a mejorar la infraestructura vial y la seguridad de los vecinos y de todos los usuarios de la red de rutas de la región.