En su 125° aniversario, representantes de la agrupación Portacristos de Arroyo Seco, acompañó a la Asociación Genovesa Argentina Carboneros Unidos, al descubrimiento de una placa en el Palacio Legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto a integrantes de otras escuadras de Argentina.
El acto, contó con la presencia de Paolo Ripamonti (assessore regione liguria - Emigrazione e immigrazione) , Pietro Sorba (Embajador de Génova) y Gimena Villafruela (Diputada).
Los arroyenses entregaron una placa a la asociación genovesa y agradeció la invitación y el cálido recibimiento fraternal.
La presencia de los arroyenses en el acto, se explica en que los portacristos son hombres que siguen practicando la vieja tradición genovesa de cargar al Cristo del madero como muestra de fe. En su mayoría, pertenecen a familias de agricultores que vienen transmitiendo esa costumbre de generación en generación.
Sobre la Asociación Genovesa de Carboneros Unidos
A principios del Siglo 20, Buenos Aires era una ciudad en pleno crecimiento, un crecimiento empujado por una fuerte inmigración de diferentes países del mundo. En particular, los españoles e italianos fueron los países que aportaron la mayoría de los inmigrantes es esos años.
Una particularidad fue que las mayorías de las carbonerías, negocio fundamental en esa época tanto para los comercios como para las familias, estaban en manos de inmigrantes italianos, mayoría de ellos provenientes de la Liguria.
Con el objetivo de trabajar en los aspectos de salud de los carboneros, tener una mejor representación ante las autoridades, la defensa del derecho propio frente a abusos de proveedores/competidores, un grupo de carboneros propone la creación de una Asociación que los represente.
Esto se concretó el 10 de marzo de 1901, cuando se juntaron 43 carboneros en la calle Belgrano 3455 CABA y eligieron a su primera comisión directiva, permaneciendo hasta el día de hoy como asociación.