Mientras los jubilados y pensionados de Arroyo Seco temen perder la atención médica en nuestra ciudad tal como ocurrió con las internaciones en 2021, los prestadores locales mantienen una reducción de servicios que obliga a los afiliados a recurrir a los efectores de Rosario de acuerdo a la distribución que se realizó oportunamente en PAMI I, PAMI 2, IPAM y los Hospitales Español e Italiano de Rosario.
Esta situación puso en alerta a las autoridades locales, quienes informaron a la comunidad que la obra social de los jubilados está aplicando modificaciones en el sistema de prestaciones, las cuales exigen la reinscripción de prestadores con una consecuente reducción de servicios que sería provisoria.
Ante este escenario, desde el Concejo Municipal y el Ejecutivo local expresaron su preocupación por el impacto que estas medidas están teniendo en los adultos mayores de la ciudad y se comprometieron a realizar un seguimiento de la situación y a activar los distintos canales de gestión institucional para trasladar los reclamos correspondientes.
En este sentido, esta semana el Concejo de Arroyo Seco propuso incorporar al Hospital SAMCO de nuestra ciudad al nuevo modelo retributivo prestacional de PAMI, a fin de habilitar la facturación de las prestaciones al INSSJP que efectivamente hoy el nosocomio está brindando a los adultos mayores que acuden por la guardia.
También presentaron una iniciativa solicitando al PAMI que atienda con celeridad los legajos correspondientes a los prestadores de salud de la ciudad de Arroyo Seco para evitar los traslados a Rosario y garantizar atención rápida y eficaz cerca del domicilio.
¿Qué pasará con el PAMI I?
Mientras tanto en Rosario, trabajadores del PAMI denunciaron que se produjo la derivación de aproximadamente 1.500 afiliados por cada edificio hacia un sanatorio privado. Este movimiento masivo de pacientes no fue comunicado oficialmente y se interpreta como un primer paso hacia cambios profundos en la atención.
La acción, denunciada por trabajadores, reavivó los temores sobre el futuro del Policlínico Pami I y generó una reacción inmediata de legisladores nacionales y concejales locales, quienes exigen explicaciones urgentes al Gobierno.
El traslado de pacientes ocurre en un contexto de creciente incertidumbre sobre el destino del Policlínico Pami I. Según versiones que manejan los gremios, la institución podría ser reconvertida a partir del 1° de abril en un hospital de pacientes crónicos. Esta reconversión implicaría una reducción drástica de sus prestaciones actuales, afectando directamente la calidad de atención para miles de jubilados y jubiladas de la ciudad.
Los trabajadores advierten que no sólo están en riesgo las fuentes laborales, sino todo el modelo de atención pública que el Pami históricamente brindó en Rosario. La derivación al sector privado es vista como un síntoma de un plan más amplio y preocupante.
Esta situación generó la inmediata reacción de la clase política rosarina, que a través de sus autoridades salieron a pedir información al Gobierno Nacional.
La demanda de respuestas es unánime, mientras miles de afiliados esperan saber si el sistema que los contiene comenzó a desarmarse sin aviso.