La empresa Worms SA continúa siendo monitoreada luego de que se le impusiera una clausura por contaminación ambiental a finales de enero al confirmarse la presencia de líquidos con características incompatibles con escurrimientos pluviales en un desagüe que desemboca en el arroyo Seco.
El cierre de la planta, obligó a la empresa a presentar un plan de contingencia ambiental cuyo cumplimiento es monitoreado por la Municipalidad todas las semanas. No obstante, las autoridades aclararon que continúa vigente la prohibición de arrojar efluentes industriales al desagüe pluvial.
El secretario de Medio Ambiente Julian Cardo, indicó que “la empresa presentó un plan de acción que consiste en la instalación de una planta de tratamientos de aguas residuales y el reacondicionamiento de las piletas que ellos tienen en el predio”.
Sin embargo recordó que “en el desagüe pluvial que nosotros habíamos controlado y en el que se había detectado la presencia de efluentes industriales, continúa prohibido el vuelco de desechos como lo venían haciendo”.

Acerca de la ejecución de los trabajos que la empresa se comprometió a realizar para poder seguir trabajando, Cardo sostuvo que “todos los viernes deben presentar los avances que están haciendo para la instalación de una planta de tratamiento de aguas residuales. Nosotros lo venimos controlando”.
Mientras tanto, Cardo también confirmó que hace 15 días, la Municipalidad trasladó a la esfera provincial otra denuncia contra la empresa por un derrame en un campo primado, por lo que ahora interviene directamente el Ministerio de Ambiente de la Provincia.
Cabe recordar que la intervención de la Municipalidad que derivó en la clausura preventiva de enero, fue a consecuencia de que se estaba afectando un bien de dominio local, como es el arroyo Seco.
Qué tiraban al arroyo?
La empresa Worms cuyo lema es “Brindar a las generaciones actuales y futuras la posibilidad de construir un mundo ambientalmente amigable”, posee en Arroyo Seco una planta industrial de 12 hectáreas ubicada a pocos metros del Arroyo Seco y se dedica al tratamiento, reciclaje y valorización de residuos orgánicos líquidos/sólidos no peligrosos provenientes de la industria aceitera y alimenticia en general.
Según indica en su propia página web, utiliza biotecnología (lombricultura) para transformar residuos en humus/fertilizantes y recicla neumáticos para fabricar caucho granulado.
Entre otros servicios, Worms Argentina, recibe desechos de la industria y entrega certificados de disposición final de residuos líquidos y sólidos solucionando así los problemas ambientales que ocasionan otras empresas. Algo que, a todas vistas, se resiste a cumplir en su propia planta.
