La Municipalidad de Arroyo Seco continúa monitoreando la actividad industrial de Worms Argentina SA, tras los vuelcos de efluentes industriales al arroyo Seco que provocaron su clausura preventiva en el mes de febrero.
Así se desprende de un informe enviado al Concejo referido a las medidas adoptadas contra la empresa y la continuidad de los olores nauseabundos generados por la recicladora ubicada a metros del curso de agua, sobre el camino al paraje El Ombú.
Desde la cartera a cargo de Julián Cardo, se informó que "se llevaron a cabo relevamientos en las empresas cuyos procesos generan olores molestos y zonas aledañas, incluyendo inspecciones operativas, verificación de procesos productivos y análisis de posibles fuentes emisoras. Asimismo se evaluaron condiciones de operación en momentos coincidentes con las denuncias a fin de identificar desvíos o situaciones anómalas".
Puntualmente sobre Worms Argentina, se informó que la empresa se comprometió a la implementación de mejoras en los procesos vinculados a la emisión de olores, principalmente al tratamiento de efluentes generados en el tratamiento de aceites e incluyendo ajustes operativos, mantenimiento preventivo y optimización de sistemas de control. Actualmente el plan se encuentra en proceso de implementación"
Acerca de los controles, inspecciones y monitoreos realizados, se informó que "ante la detección de reiterados eventos de vuelco de efluente de líquido que presentan características atípicas que difieren de las condiciones habituales y presencia de olores fuertes, se procedió a realizar la toma de muestras para evaluar su calidad.
"Dicho monitoreo tuvo como objetivo verificar el cumplimiento de los límites máximos permisibles establecidos por la normativa provincial vigente para el vertimiento de líquidos residuales a desagües pluviales abiertos o cursos de agua superficiales.
Es que la empresa en cuestión, posee emitida una factibilidad de vertido expedida por el anterior gobierno municipal -el 21 de junio de 2019-, debido a que la empresa en su momento declaró volcar efluentes pluviales en caso de excesivas precipitaciones que pudiesen afectar la capacidad y su consecuente desborde de la pileta N°10 que corresponde a la última etapa del tratamiento del efluente.
Cabe recordar que a finales de enero de este año, la Secretaría de Medio Ambiente tomó muestras en el desagüe pluvial que conduce al arroyo, arrojando valores 26 veces superiores a los permitidos; lo mismo que en las zanjas sobre calle San Martín y Profesora Nucci que arrojaron resultados 5 veces más altos que los permitidos.
Según se explicó, la presencia de efluentes industriales en los lugares mencionados, provoca el agotamiento del oxígeno disuelto, generando malos olores y afectación del medio ambiente.
También se hallaron 20 veces más sólidos que los permitidos en el desagüe que va al arroyo y cuatro veces más en la zanja de uso público.
Además, el informe aclara que “si bien en los resultados de monitoreo se arroja el valor 1 correspondiente a "olor Leve" se constata y con testigos presentes, que el olor que se percibía en el momento de la toma de muestra y en reiteradas constataciones de vuelco del efluente, era un olor muy fuerte.”
Desde que la empresa se comprometió a realizar las adecuaciones que se le requirieron y se levantó la clausura, "se han realizado controles internos periódicos, junto con inspecciones del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la Provincia. Durante los controles se verifica que principalmente que la empresa no esté arrojando sus efluentes líquidos a la acequia. Mientras tanto, se espera la respuesta sobre las resoluciones adoptadas por la Provincia luego de las inspecciones realizadas.
"Las adecuaciones y mejoras que la empresa se compromete a realizar es la adquisición y puesta en marcha de una planta de tratamiento de aguas residuales que permitirá adecuar la calidad del efluente antes del vuelco a la acequia. Además, presentaron un proyecto de acondicionamiento y expansión de las piletas de tratamiento del efluente industrial generado".