Hoy las redes sociales se inundan de fotos de hocicos y colitas felices, pero pocos conocen el verdadero origen de esta efeméride tan nuestra. La celebración no solo busca concientizar sobre la tenencia responsable, sino también premiar a los peluditos de la casa con cuidados especiales y un mimo directo al paladar.
La iniciativa de celebrar el Día Nacional del Perro cada 2 de junio nació gracias a la escritora y periodista Cora Cané en 1996, con la meta de reconocer el rol fundamental que cumplen estas mascotas en cada hogar, brindando apoyo y compañía incondicional como un miembro más de la familia.
La fecha conmemora a todos los canes, de cualquier raza y tamaño, honrando especialmente a aquellos que, como en las diferentes fuerzas policiales de Argentina, desempeñan roles clave de asistencia y seguridad.
El motivo principal es homenajear a Chonino, un valiente ovejero alemán de la Policía Federal que un día como hoy, pero de 1983, dio su vida en acción. Durante un violento operativo, Chonino consiguió atacar y reducir a los delincuentes para terminar con el incidente, pero uno de ellos disparó contra el animal, quien falleció a los pocos minutos.
Al incorporarse, los policías heridos consiguieron rescatar un pedazo de tela que el can retenía con fuerza en su boca: el retazo contenía el documento de uno de los agresores, lo que ayudó a identificar a los sospechosos y capturarlos días después. En su recuerdo, el oficial Sibert (su guía, quien falleció en 2007) descansa junto a él en el círculo de la PFA, además de ser honrado con una estatua de bronce en el Predio de la Policía Montada y con un pasaje que lleva su nombre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.