05/06/2026 - Edición Nº826


Arroyo Seco

SOCIEDAD

Olores nauseabundos: Una audiencia marcada por la falta de derecho a réplica

15:57 | La audiencia pública por los olores nauseabundos en Arroyo Seco sumó nuevos elementos al debate, aunque el formato elegido generó críticas por limitar la participación y el derecho a réplica de los vecinos.



La audiencia pública convocada por el Concejo Municipal de Arroyo Seco para abordar la problemática de los olores nauseabundos dejó varios elementos de análisis. Por un lado, permitió que vecinos, funcionarios y representantes de empresas puedan exponer sus posiciones frente a una situación que afecta desde hace años la calidad de vida de distintos sectores de la ciudad. Por otro, volvió a poner sobre la mesa la necesidad de una investigación integral que contemple todas las posibles fuentes de generación de olores y no solamente aquellas vinculadas a la actividad industrial.

Sin embargo, la jornada también estuvo atravesada por fuertes cuestionamientos al formato elegido para su desarrollo. Diversos participantes señalaron que la estructura de la audiencia terminó favoreciendo una dinámica donde las empresas y los funcionarios tuvieron la última palabra, sin posibilidad de que los vecinos pudieran responder o confrontar los argumentos expuestos durante las intervenciones finales.

La discusión dejó además cruces de información entre la Municipalidad, la Jueza de Faltas y representantes de la empresa Worms radicadas en la zona norte de la ciudad, evidenciando que todavía no existe una posición unificada respecto de las causas concretas que originan los olores.

Worms cuestionó la capacidad de las piletas decantadoras y pidió ampliar la mirada

Uno de los momentos más relevantes de la audiencia fue la exposición de los representantes de Worms, empresa que desde hace meses se encuentra bajo observación pública por las denuncias relacionadas con los olores.

La presencia de la firma fue valorada por distintos sectores ya que permitió conocer directamente su postura y escuchar los argumentos técnicos con los que intenta responder a los cuestionamientos planteados por vecinos y autoridades.

Durante su intervención, los representantes de la empresa rechazaron que exista evidencia concluyente que permita atribuir exclusivamente a su actividad el origen de los olores y remarcaron que están dispuestos a continuar trabajando junto al Municipio para avanzar en soluciones.

Al mismo tiempo, plantearon que el problema debe analizarse de manera integral y señalaron específicamente la situación de las piletas decantadoras de líquidos cloacales de la ciudad.

Según expusieron, la capacidad actual de esas instalaciones resulta insuficiente para la cantidad de habitantes que posee Arroyo Seco. Incluso sostuvieron que distintos informes técnicos y observaciones realizadas por el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ENRESS) vienen advirtiendo desde hace tiempo sobre la necesidad de ampliar sustancialmente esa infraestructura.

Durante la audiencia se afirmó que las piletas deberían contar con una capacidad significativamente mayor a la actual y que, según los parámetros técnicos mencionados, el sistema requeriría prácticamente duplicar su capacidad operativa para responder adecuadamente a la demanda existente.

Los representantes de Worms sostuvieron además que el funcionamiento de esas instalaciones merece ser incorporado al análisis general de la problemática, ya que podrían constituir una fuente potencial de los olores que se perciben en distintos sectores de la ciudad.

La empresa también remarcó que desarrolla su actividad dentro de una zonificación industrial habilitada para ese tipo de emprendimientos y recordó que cuenta con las autorizaciones correspondientes para operar en el lugar.

Otro dato relevante que surgió durante la audiencia fue la mención a un plan de adecuación ambiental elaborado por la firma. Sin embargo, hasta el momento dicho plan no ha sido presentado públicamente ante el Concejo Municipal, por lo que los concejales aún no cuentan formalmente con información detallada sobre los alcances, plazos y mecanismos de control previstos.

Otro de los momentos centrales de la jornada estuvo marcado por la intervención de la Jueza de Faltas, quien realizó un repaso de las actuaciones administrativas desarrolladas a partir de las denuncias recibidas durante los últimos meses.

Su exposición buscó responder a cuestionamientos que habían surgido en distintos sectores respecto de la actuación del juzgado frente a la problemática y detalló que tras el levantamiento de la clausura preventiva por el Ejecutivo, el expediente ingresó en una compleja etapa probatoria.

Las explicaciones aportadas permitieron reconstruir parte del recorrido administrativo que tuvo el conflicto y pusieron de manifiesto las dificultades que existen para cotejar las copias simples aportadas por la defensa de la empresa Worms y emitir una resolucion final sobre si el vuelco en los canales pluviales violó la ordenanza N° 3310. 

Daniel Tonelli: la defensa de las acciones municipales

Durante su intervención, el intendente Daniel Tonelli defendió el trabajo realizado por el Municipio frente a los reclamos vecinales y destacó las inspecciones, actuaciones administrativas y medidas impulsadas durante los últimos meses.

El mandatario sostuvo que el gobierno local viene abordando la problemática desde diferentes áreas y que existe voluntad política para continuar investigando las causas que generan los olores.

Sus declaraciones apuntaron a respaldar las acciones llevadas adelante por la administración municipal y a remarcar que el problema requiere una mirada técnica y no únicamente política. Por último propuso conformar una comisión de seguimiento de los planes de adecuación presentada por la firma que esté integrada por 3 miembros del Ejecutivo y 3 miembros del Concejo Municipal.

Una audiencia pública con participación, pero sin posibilidad de réplica

Más allá de los contenidos expuestos durante la jornada, una de las principales críticas estuvo centrada en el diseño mismo de la audiencia.

El esquema elegido estableció que primero hablaran los vecinos y ciudadanos inscriptos y que posteriormente lo hicieran funcionarios municipales y representantes de las empresas.

El problema surgió cuando, una vez finalizadas estas últimas exposiciones, la audiencia se dio por concluida sin habilitar instancias de respuesta o repreguntas por parte de quienes habían intervenido inicialmente.

Como consecuencia, muchos de los argumentos presentados por las empresas quedaron sin posibilidad de ser confrontados públicamente por los vecinos que habían realizado denuncias o planteado observaciones.

La situación generó malestar entre varios participantes, que interpretaron que el encuentro terminó funcionando más como una instancia de explicación institucional que como un verdadero espacio de debate.

Esa decisión terminó condicionando la dinámica del encuentro y provocó que la última palabra quedara en manos de funcionarios y empresas, sin posibilidad de réplica ciudadana.

Por esa razón, más allá de los aportes técnicos y de la información que efectivamente surgió durante la audiencia, quedó instalada una discusión sobre la calidad de los mecanismos de participación utilizados.

Porque una audiencia pública no debería limitarse a escuchar posiciones previamente establecidas. Su verdadera utilidad radica en permitir el intercambio, la confrontación de argumentos y la construcción colectiva de respuestas. Cuando esas condiciones no están garantizadas, el riesgo es que la participación termine convirtiéndose en una formalidad y no en una herramienta efectiva para fortalecer la transparencia y la confianza pública.