17/06/2026 - Edición Nº838


Arroyo Seco

Roberto Foradini: “Un médico descuida un poco su vida para cuidar a los demás”

16/06/2026 21:17 | El médico de Empalme Villa Constitución que acompañó la llegada al mundo de cientos de niños y niñas de la región en la clínica del Dr. Araujo, dialogó con el senador Germán Giacomino y contó cómo llegó a esa localidad y cómo se convirtió en médico de pueblo.



Este fin de semana, el senador por el departamento Constitución Germán Giacomino, compartió una cálida entrevista realizada al Dr. Roberto Foradini, médico de Empalme Villa Constitución, quien a sus 88 años, sigue viviendo en la localidad y defiende la profesión como un apostolado.

“Hay personas que, sin buscar protagonismo, se convierten en parte de la historia de un pueblo. A través de su trabajo, su vocación y su compromiso, acompañan a generaciones enteras y dejan recuerdos que perduran en el tiempo”, explicó Giacomino a la hora de compartir la charla.

En un clima distendido y alegre, el Dr. Foradini relató que nació en la ciudad de Santa Fe, en el barrio Candiotti, el 17 de Febrero de 1938 y que su llegada a Empalme fue pura casualidad. “Un representante de laboratorio que estaba casado con una amiga de mi novia, le contó que el doctor Araujo Padre estaba necesitando a alguien que hiciera parte del trabajo porque el ya no se sentía bien. Un día vine y hablé con él, y me dijo, venite che. Como era paraguayo, hablaba así, ¿no? Era una persona maravillosa”.

En cuanto a su vocación, dijo que “nació de muy pequeñito, porque yo tuve un asma que me impedía a veces dormir, a veces tenía que dormir sentado, y no había en aquel entonces medicación adecuada para ese tipo de asma, por lo que mis padres, decidieron ir a Paraná. Allí andaba en bicicleta de acá para allá por lo que, creo que el deporte me permitió mejorarme. Esa situación hizo que yo quisiera mejorar de algún modo. Y posteriormente falleció mi padre a los 37 años, así que yo tenía 12. Fue otro golpe que hizo que yo me acercara más a la medicina”, relató.

 

“De mi profesión, disfruté muchas cosas. Primero, estar en un pueblo, porque estaba en un sanatorio importante de Rosario, y a su vez venía acá a la clínica a trabajar, y entonces tenía que decidirme. Y en un viaje que hicimos a Paraguay con uno que era capitán de navío retirado, que me contó algunas cosas de aquella situación de la guerra del 45 y demás, y me dijo, mire doctor, mejor cabeza de ratón que cola de león. Y me quedé con Empalme”, resumió.

 

Un apostolado

Al referirse a su profesión, el Dr. Foradini sostuvo: “Mis pacientes me enseñaron a que el médico tiene que ser un poquito más que un técnico, un apóstol de la salud. Es decir, descuidar un poco su vida para cuidar a los demás”.

 

A los médicos jóvenes, les recomendó practicar la caligrafía para poder escribir legiblemente pero sobre todo, “interpretar que la medicina no es una profesión cualquiera y que uno no es un técnico. Porque si es solamente técnico, va a recurrir siempre a la tecnología. Pero el factor humano tiene que primar en la medicina. Primero tienes que estar con el enfermo, saber escucharlo y saber tocar al enfermo”.

También recordó una anécdota de su profesión que lo marcó de por vida. “Una vez dejé una paciente que tenía mellizos porque tenía que ir por mi hija que iba a comprar en Roma. Entonces, cuando vuelvo después de solucionar el embarazo de mi hija, me encuentro que todavía ella estaba con su embarazo”.

 

“Había llegado a las 40 semanas. Entonces, seguidamente, porque ya habíamos decidido una cesárea, saco un chico, saco el otro chico y noto algo sólido abajo y saco otra cabeza. Trillizos”.

 

“Le había hecho ecografía y la ecografía no había determinado el tercer chico. Fue un caso rarísimo. Así que en mi carrera tuve dos trillizos”, contó.

 

Por último aseveró que “el territorio ideal para vivir es el pueblo porque acá todos somos importantes y a su compañera de vida la describió como “lo mejor que tengo, la que me aguanta”. Disfruté mucho la vida y la sigo disfrutando, pensando siempre que ustedes van a ser mejor que nosotros”