El meteorológo Facundo Azar advirtió hoy que las tormentas que podrían desatarse entre el jueves y el viernes próximos en Rosario forman parte del llamado fenómeno El Niño, que tras ser declarado activo, comienza a evidenciar consecuencias leves en este período y puede intensificarse a partir de septiembre en la región, con un pico entre octubre y abril de 2027.
“El Niño es un fenómeno que consiste un calentamiento del océano Pacifico ecuatorial, ya se ha declarado como tal porque durante varios meses la temperatura del mar ha sido más elevada”, comenzó su explicación en diálogo con De boca en boca (Radio 2). Este conjunto de condiciones genera “si se acopla con la atmósfera, entre otras cosas, un debilitamiento de los vientos alisios que permite que esa agua cálida llegue hasta las costas en Sudamérica y comienza a aportar más humedad a nuestra región que es, de alguna manera, el combustible que necesitamos para tener tormentas en nuestra región”, detalló.
Azar, que integra el CMMC-SAT, definió al El Niño como “un fenómeno oceanográfico y atmosférico, que necesita del calentamiento del mar, que se evapore más agua para que eso impacte en la atmósfera y una vez que eso sucede, se pueden empezar a ver los efectos y las consecuencias”.
También remarcó que El Niño que se desarrolla en escala planetaria. “A nosotros nos trae mayores precipitaciones y mayores tormentas fuertes o severas sobre todo en verano y los primeros meses del otoño próximo, en nuestra región los efectos se empiezan a sentir entre 30 y 90 días desde que se declara su incio como tal. Esto sucedió el mes pasado y los primeros impactos se empiezan a ver para el mes de agosto o septiembre pero son todavía leves”.
Incluso, señaló que para Rosario “en el pronóstico de corto plazo tenemos indicadas algunas tormentas para mañana y el viernes sobre todo, y de alguna manera, ya responden a a este fenómeno”. Y aclaró que “lo hacen con más intensidad en el norte del país, el sur de Brasil, Uruguay. Esa zona sí va a tener tormenta con acumulados muy elevados y tormentas que pueden ser fuertes”.
Un verano con desbordes
El especialista sostuvo que El Niño “con el correr de los meses, se va a ir expandiendo hacia el sur, y a partir de octubre podemos empezar a tener las primeras tormentas significativas” y destacó: “Lo más intenso se concentrará entre diciembre y abril”.
En ese marco, pronosticó un probable aumento de la altura de los ríos, en este caso, del Paraná, que “puede complicar al Carcarañá, el Saladillo y el río Coronda, como un tapón que genere desbordes”.
En conclusión, se prevé que ya en septiembre se puedan registrar algunas tormentas leves con poco acumulado de agua. En cambio, a partir de octubre y hasta abril de 2027 se pronostican fenómenos de exceso de precipitaciones, ráfagas de viento, actividad eléctrica y también la posibilidad de que caiga granizo.
Recomendaciones
Consultado sobre qué hacer y qué evitar ante este tipo de escenario, el observador destacó la necesidad de mantener limpios canaletas y desagües, deshacerse de la basura, contar con una mochila de emergencia por si se corta la luz o el agua, no circular por zonas ribereñas y propensas a inunduaciones y por supuesto en caso de verse afectado, dar aviso a las autoridades.
Fuente: Rosario3