La Prefectura Naval Argentina recomienda extremar las medidas de seguridad durante la navegación en el sector conocido como Vuelta Campana, entre los kilómetros 95 y 97,5 del río Paraná de las Palmas, tras registrarse recientemente dos incidentes protagonizados por buques tanque.
Los hechos involucraron a los buques “Ginga Bobcat”, el 4 de mayo de 2026, y “Mugello”, el 11 de julio de 2026. En ambos casos se produjo el desgobierno de las embarcaciones, lo que derivó en abordajes contra buques amarrados en terminales portuarias ubicadas sobre la margen derecha del río.
A partir de los análisis preliminares realizados por la Autoridad Marítima, basados en la información obtenida de los Registradores de Datos de Travesía (VDR), se recomienda reforzar las precauciones, especialmente en el caso de buques de gran porte que naveguen cargados o con calados significativos.
De manera preliminar, y sin perjuicio de la continuidad de las investigaciones técnicas, la información relevada permite inferir que los incidentes podrían estar asociados, entre otros factores, a una aproximación excesiva al veril rojo del canal, situación que habría generado efectos hidrodinámicos adversos capaces de afectar el control de la derrota de los buques.
En ese marco, la Prefectura recomienda a los capitanes y prácticos de los buques cargados que naveguen aguas arriba por el sector comprendido entre los kilómetros 95 y 97,5 del río Paraná de las Palmas planificar y desarrollar la derrota procurando mantenerse en el eje del canal, salvo que razones vinculadas a la seguridad de la navegación hagan necesaria la adopción de una maniobra diferente.
El incidente más grave, ocurrió los primeros días de mayo, y fue protagonizado por el buque Ginga Bobcat, un tanquero de bandera panameña, se dirigía hacia el puerto General San Martín, donde debía descargar 10.300 toneladas de ácido sulfúrico en la base de Terminal de Fertilizantes Argentinos SA (TFA); ese producto químico se utiliza para la producción de fertilizantes.
Navegaba a unos 8 nudos cuando, por motivos que son ahora objeto de investigación pericial, embistió al Helios, un petrolero registrado en Islas Marshall que estaba amarrado en el muelle de la terminal de Pan American Energy (PAE). El tanquero cargaba combustibles para transportarlos y provenía desde los puertos cerealeros del complejo San Lorenzo.
Según informó a La Nación la Prefectura, el práctico del Ginga Bobcat informó a la fuerza de seguridad federal que había colisionado con el tanquero amarrado en la Toma C de la terminal de PAE por causa de un “desgobierno” en el control de la enorme nave de 160 metros de eslora que previamente había pasado por el puerto de la capital uruguaya.
En esa misma terminal de Campana estaba amarrado el Atlantic Asphalt, un tanquero de carga de asfalto y brea de bandera de Islas Marshall que había llegado desde el puerto de Montevideo sufrió un roce que dejó marcas en su casco.
La violencia del abordaje quedó evidenciada en los daños que se advertían a simple vista: el Helios presentaba una importante brecha en la parte derecha de la popa, lo que se conoce como aleta de estribor. El casco del Ginga Bobcat, en tanto, tenía agujeros en el punto de contacto en su amura de babor, casi en la punta de la proa, del lado izquierdo.