En una entrevista publicada por Rafaela Noticias, el ingeniero Luis Borus, referente del Instituto Nacional del Agua (INA)indicó que ya existen señales de un cambio en las condiciones hidrológicas de la región, principalmente por las lluvias registradas en distintas cuencas. "Ya hay bastantes señales claras de que el impacto empieza en la cuenca del Uruguay. También la cuenca del Iguazú y la parte alta del Paraná presentan pronósticos de lluvias moderadas, por lo que estamos siguiendo muy de cerca la evolución en el corto y mediano plazo", explicó.
El especialista precisó que, por el momento, el Paraná mantiene niveles normales y que no se esperan cambios importantes durante las próximas semanas. "El río Paraná está oscilando en aguas medias y va a continuar así. No hay previsión de cambios significativos hasta bien entrado agosto, incluso diría hasta fines de agosto. Después comenzaremos a observar una gradual tendencia ascendente", sostuvo.
Borus aclaró que la velocidad con la que aumente el caudal dependerá de la intensidad y la distribución de las lluvias en las cuencas superiores, aunque descartó, por ahora, una situación de emergencia. "Podría llegar a acelerarse el ascenso si se repitiera un evento importante en la cuenca del Iguazú, pero eso está por verse y no implicaría una situación de alerta", remarcó.
El ingeniero agregó que el escenario previsto para los próximos meses es el de "aguas altas" y un período más húmedo en la región, con especial atención puesta en la actividad ganadera de las islas. "Hoy por hoy, el principal objetivo está en la ganadería de islas, que requiere una antelación de pronóstico y una logística muy especial", explicó.
Hoy en Rosario, el río se mantiene estacionario en 2,73m y para que se produzca una alerta, debería acercarse a los 5 metros, algo que aún está lejos, pero que se encuentra dentro de los pronósticos.