por Emilse Cecchi
El viernes, la comisión vecinal del barrio Playa Mansa celebró el compromiso y el trabajo en equipo que permitió concretar la mejora de la bajada del Pato, una calle que tiene vital importancia para quienes viven sobre la costa del río.
Junto con un video que exhibe el resultado, la vecinal publicó en las redes sociales: “Este logro fue posible gracias al enorme aporte de los vecinos, al excelente trabajo, la dedicación y la predisposición de Gustavo Martínez Construcciones, y al acompañamiento, la gestión y el aporte de la Municipalidad de Arroyo Seco, junto al equipo de Obras Públicas”.
En diálogo con Más Noticias, Darío Arrieta, presidente de la comisión vecinal de Playa Mansa, explicó que la reparación de ese camino era un viejo anhelo del barrio para subir y bajar en los días de lluvia. “Hace unos nueve años, hicimos gestiones ante las autoridades para concretar esa obra y una empresa de Santa Fe, hizo el proyecto hídrico para la municipalidad. Sin embargo, nunca se pudo lograr. Y hace un mes tomamos la posta con la Junta Vecinal y los vecinos de la calle de los pescadores, y otros vecinos que colaboraron también”.
La reparación en total costó unos 15 millones de pesos y fue pagada íntegramente por los vecinos. Los trabajos fueron realizados por la misma empresa que está reparando el acceso a Mirador del Río, bajo la supervisión de la Secretaría de Obras Públicas municipal.
“Le hicimos un tipo de mejorado asfáltico, bastante duro. Compramos fresado de asfalto a una empresa de Rosario y se tiraron como 6 camiones de ese material y muchísimos tambores de emulsión asfáltica. El constructor se mostró sorprendido con los resultados, sobre todo después de la lluvia. Quedó muy bien, aunque ya nos anticiparon que habrá que hacerle un mantenimiento en el verano”, describió.
Además agregó que “en el verano ya veníamos avanzando con algunos trabajos para mejorar el escurrimiento del camino y como vimos que daba resultado, nos animamos a hacer esta mejora que no es solo para los vecinos, sino que permitirá a todo el mundo acercarse al río. Eso sí, vamos a estar vigilando que no lo use el transporte pesado, porque no está hecho para eso”.
La unión hace la fuerza
Al igual que la vecinal del barrio Mirador del Río, Playa Mansa tiene una conciencia vecinal muy fuerte. “Nosotros tenemos un lema: que el bien comunitario está por sobre cualquier interés personal o particular y gracias a ese compromiso, este año pusimos cámaras de seguridad, limpiamos tres calles complicadas por las que no se podía circular, hicimos canaletas, pusimos tubos de hormigón para que circule el agua, pusimos luces led. Y bueno, conseguimos la obra del camino principal, que si bien fue gestión municipal, nosotros estuvimos muy metidos para que la provincia destine los fondos para que se haga”.
Con respecto a la ejecución definitiva del acceso, Arrieta opinó que “fue una jugada inteligente del Ejecutivo unir la pata turística y la producción agropecuaria para que la provincia le pueda liberar los fondos para que sea un camino de la productividad”.
Además como operador turístico -es guía de pesca- reconoció que ambos barrios tienen un potencial muy grande ya sea por la ubicación del hotel y los alquileres temporarios como por la pesca deportiva y las actividades recreativas que ofrecen al turismo regional.
“Tanto Mirador del Río como Playa Mansa son dos barrios que se súper mueven. Trabajan muchísimo por las vecinales de los barrios y lo ven reflejado en las cosas que se hacen. Son los únicos dos barrios que tienen dársena de acceso sobre la ruta 21”, contó con orgullo.
“Todavía no las conectaron, pero tenemos 26 luces LED sobre la ruta 21 que en cualquier momento las van a conectar y es el único barrio con luces LED y ahora tenemos el camino reparado. La verdad que todo lo que se hizo en un año no se había hecho nunca. Nosotros acá estamos desde el año 72 y jamás, jamás el camino estuvo en las condiciones que ahora”, reflexionó.
“A veces la gente se queja sin conocer la historia de los barrios ni la historia de ese camino que siempre fue intransitable y hoy por hoy vos podés entrar y salir. Incluso hasta se le hizo ahora con un pedido y con muchísima buena voluntad de la gente de la constructora nos hizo una pequeña bicisenda al costado que de a poco la iremos mejorando como para que la gente pueda caminar o ir en bicicleta que no tenga nada que ver con el camino sin correr ningún tipo de riesgos ni problemas”.