El proyecto de ley presentado por Carlos del Frade en la Cámara de Diputados de Santa Fe propone modificar de manera amplia el marco de protección de los animales en la provincia, a partir de un principio central: reconocerlos legalmente como seres sintientes y establecer medidas destinadas a resguardar su integridad, bienestar y ambiente natural.
La iniciativa establece una serie de situaciones que pasarían a ser consideradas actos de maltrato. Entre ellas se incluye no brindar reparo o refugio a perros y gatos, mantenerlos atados durante largas jornadas, abandonarlos o no adoptar medidas para evitar su huida. También contempla la falta de protección de animales destinados al consumo frente a condiciones climáticas extremas cuando puedan provocarles sufrimiento o muerte.
El proyecto también incorpora una definición más amplia de crueldad. Propone prohibir el suministro de drogas o sustancias perjudiciales sin necesidad médica, determinadas intervenciones quirúrgicas realizadas sin anestesia y aquellas destinadas a modificar el comportamiento o aspecto de los animales cuando no tengan fines curativos.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es establecer la esterilización como método ético de control poblacional de los animales cuando sea posible, siempre bajo intervención veterinaria, anestesia y cuidados adecuados. El proyecto plantea además que el acceso a estas prácticas sea garantizado de manera equitativa por el Estado provincial, los municipios y las comunas.
A su vez, los gobiernos locales tendrían nuevas responsabilidades frente a los animales abandonados o que se encuentren sin cuidado. Deberían disponer de espacios adecuados, alimentación y asistencia veterinaria, además de implementar mecanismos para promover su adopción con seguimiento posterior.
La propuesta contempla también la creación de un Registro de Animales de Compañía en cada municipio y comuna. Allí se registrarían los animales de cada distrito, los datos de sus tenedores cuando existan y la información veterinaria relacionada con vacunación y enfermedades.
Otro de los puntos que podría generar impacto en las administraciones locales es la obligación de contar con un hospital veterinario público y gratuito en cada municipio, destinado a brindar atención clínica y facilitar el acceso a la esterilización.
La iniciativa plantea prohibir los espectáculos y manifestaciones que utilicen animales cuando impliquen sufrimiento, crueldad o muerte, o cuando los animales sean heridos u hostigados. La lista incluye peleas y riñas, corridas de toros, novilladas, carreras, determinados juegos, cinchadas, domas y jineteadas.
También propone impedir la utilización de animales salvajes y exóticos para entretenimiento, diversión o colección en circos y zoológicos, además de prohibir su comercialización en esos términos. La reproducción y comercialización en cautiverio quedaría restringida a situaciones vinculadas con el mantenimiento de la especie y su posterior reinserción en el ambiente natural.
El proyecto incorpora además regulaciones sobre el transporte y comercialización de animales fuera de la provincia cuando el destino implique competencias, carreras, peleas, espectáculos, experimentación, disección, vivisección, zoológicos o cotos de caza, entre otros usos que considere incompatibles con su bienestar.
En materia de investigación, se propone crear un Comité Provincial de Zooética que debería autorizar la experimentación sobre animales y abordar las problemáticas vinculadas con investigaciones y otras cuestiones en las que intervengan organismos públicos.
La iniciativa también establece condiciones para los métodos de producción y reproducción que utilicen animales, buscando evitar dolor, sufrimiento, lesiones, estrés y problemas de comportamiento o sociabilización. En el caso de animales destinados al consumo humano, plantea que los métodos utilizados para su sacrificio eviten el sufrimiento y prohíbe determinadas prácticas cuando todavía estén vivos o cuando las hembras se encuentren en estado de gravidez.
Además, propone prohibir los criaderos destinados a la industria peletera y su utilización, muerte, comercialización, importación y exportación, junto con determinadas actividades vinculadas a pieles de animales de compañía.
El texto también asigna al Estado un rol en materia de educación y concientización. Los organismos estatales deberían desarrollar acciones para difundir información sobre tenencia responsable, derechos de los animales, ética y cuidado del ambiente, tanto entre la población general como en ámbitos educativos.
En los fundamentos, el proyecto sostiene que la legislación argentina vigente sobre protección animal necesita ser actualizada y recuerda que buena parte de la normativa nacional en la materia data de 1954. La propuesta plantea incorporar los avances producidos en áreas como la etología, la ciencia y la veterinaria.
El texto fundamenta el concepto de sintiencia animal en la capacidad de los animales de experimentar placer y dolor y de verse afectados positiva o negativamente por determinadas situaciones. Desde esa perspectiva, sostiene que los animales deberían contar con una protección legal que contemple sus intereses básicos.
El proyecto fue presentado por el diputado provincial Carlos del Frade, quien plantea en sus fundamentos que el Derecho Animal debería avanzar hacia una concepción de los animales como sujetos de derecho y no como cosas o propiedad de las personas.
Entre los aspectos que el legislador señala como prioritarios aparecen la regulación del comercio de pieles de perros y gatos, la industria peletera, la creación del Comité Provincial de Zooética, el comercio de aves y animales exóticos, las consecuencias del encierro en zoológicos y cotos de caza y la creación de hospitales veterinarios públicos.
La propuesta, que solicita a la Legislatura provincial su aprobación, busca así establecer un marco integral de protección animal que abarque desde los animales de compañía y las obligaciones de municipios y comunas hasta la fauna silvestre, la experimentación y las actividades productivas.