Más de 80 trabajadores del Grupo Plantium, integrado por las firmas Gentec y Plantium, de Villa Constitución, recibieron este viernes telegramas de despido. La situación fue confirmada por el Sindicato de Empleados de Comercio y generó preocupación entre los trabajadores y sus familias.
En diálogo con medios locales, el titular de Gentec, Jorge Gentili, explicó los motivos que, según su versión, llevaron a tomar la decisión. Describió una situación financiera límite, atravesada por deudas, dificultades para cobrar a clientes, caída de las ventas y falta de acceso al crédito. “Ya no hay forma de seguir”, sostuvo al explicar que intentó durante meses evitar los despidos, pero que llegó a un punto en el que no pudo sostener los costos de funcionamiento de la empresa.
Explicó que Gentec funciona como empresa proveedora y que depende de la actividad de otras firmas para sostener su propia estructura. En ese sentido, mencionó problemas financieros con algunos de sus principales clientes: “Gentec tiene cuatro clientes”, señaló, y describió dificultades de cobro, cheques rechazados y cuentas corrientes que no pudieron regularizarse. Entre los casos mencionó a Metalfor y Pauny, además de los problemas que atraviesa Plantium.
El empresario contó que había apostado a una recuperación de la actividad a partir de la cosecha y de los meses de mayor movimiento comercial. Esperaba que los productores retomaran las compras y que eso generara una mejora en la demanda de los productos y servicios de la empresa.
“Se venía la gran cosecha”, recordó. Sin embargo, según explicó, las ventas no alcanzaron los niveles esperados: “Seguía esperando y seguían adeudándome”, expresó al describir las dificultades para cobrar y afrontar los compromisos financieros. También hizo referencia a la situación del productor agropecuario y a la pérdida de capacidad de compra. Como ejemplo, comparó los valores del maíz entre octubre de 2025 y octubre de 2026 y sostuvo que, aunque el precio en dólares se mantuvo, la inflación redujo los ingresos reales de los productores: “Si vos tomás el dólar de octubre del 25, octubre del 26 aumentó un 4,5; la inflación, 30. El productor que el año pasado vendía una tonelada de maíz a 180 dólares y ahora vende 180 dólares, cobra 30% menos”, explicó. Para Gentili, esa situación repercute directamente en las empresas que trabajan vinculadas al sector agropecuario.
Uno de los aspectos que más enfatizó durante la entrevista fue que, según su relato, intentó evitar los despidos durante todo el proceso. Aseguró que buscó alternativas para reducir gastos y sostener las fuentes laborales.
Como ejemplo, mencionó condiciones de trabajo que, según explicó, la empresa había otorgado por encima de lo establecido legalmente. Señaló que los empleados trabajaban 40 horas semanales, pese a que la jornada legal que él mencionó era de 44 horas, y que también se habían extendido licencias por nacimiento y otorgado el día de cumpleaños.
Consultado sobre el contacto con los trabajadores que recibieron los telegramas, el titular de Gentec reconoció el malestar y el impacto que la medida provoca en las familias: “están enojados conmigo y con razón. Yo no les puedo decir que están equivocados”, expresó.
Durante la conversación, mencionó incluso situaciones familiares atravesadas por los despidos y reconoció que hay trabajadores que no saben cómo afrontar gastos básicos, como el alquiler: “¿Creés que lo hago porque quiero?”, preguntó, al describir la situación personal que atraviesa a sus 80 años y el peso de haber tenido que tomar una decisión que, según sostuvo, buscó evitar.
Respecto de las obligaciones laborales, explicó que los telegramas fueron enviados bajo la figura de despido sin causa. Afirmó que su intención es pagar lo que corresponde, aunque reconoció que actualmente no cuenta con los recursos necesarios para hacerlo: “ojalá pueda remontar la empresa de nuevo y después pagarle a todo el mundo, primero a la gente”, señaló.
Jorge Gentili afirmó que desde hace aproximadamente un año y medio busca inversores o socios que permitan sostener la actividad. Contó que mantuvo conversaciones con empresarios argentinos, estadounidenses, brasileños y, más recientemente, chinos, pero que hasta el momento no logró concretar ningún acuerdo.
A pesar de las dificultades, aseguró que no considera inevitable el cierre definitivo de la empresa. Su intención, explicó, es reorganizarla con una estructura más pequeña y aprovechar los desarrollos y productos en los que invirtieron durante los últimos años: “la idea es quedarme con un grupo de gente más chica, y con ese grupo rehacer la empresa de nuevo”, sostuvo.
En ese sentido, destacó los proyectos de innovación tecnológica desarrollados por la firma, entre ellos un robot destinado al sector agropecuario y sistemas vinculados con inteligencia artificial: “tenemos contenido, porque no es que no se vende y no hay contenido. Hay un robot, de hecho, que pulveriza solo. Todavía no hemos logrado que alguien lo compre”, explicó.
También señaló que la empresa realizó inversiones para desarrollar tecnología propia y competir con compañías multinacionales y productos importados.
Al ser consultado sobre las medidas del Gobierno nacional y su impacto en la industria, Jorge Gentili evitó realizar una evaluación general de la gestión del presidente Javier Milei. Aclaró que no cuenta con elementos para determinar si las decisiones económicas pueden tener resultados positivos en otros sectores o a largo plazo.
Sin embargo, fue contundente al describir la situación de su actividad: “Ahora, para nuestro sector está mal”. También advirtió que los problemas que atraviesa Gentec no serían un caso aislado y que otras empresas vinculadas al sector agroindustrial enfrentan dificultades similares: “yo creo que nosotros somos las puntas de un iceberg. Lo que se está viendo por abajo, es que se la está pasando mal”, sostuvo.
Hacia el final de la entrevista, volvió sobre la decisión de despedir a más de 80 trabajadores y aseguró que su objetivo es intentar recuperar la empresa: “Yo la voy a dar vuelta, creo que la voy a dar vuelta. Por eso estoy acá, por eso me pongo al frente de la situación”, afirmó.
También reconoció que la decisión puede afectar su imagen personal, aunque insistió en que su principal preocupación es la situación de los trabajadores y las consecuencias que la desvinculación tendrá sobre sus vidas.
Mientras el empresario plantea la posibilidad de reorganizar Gentec y recuperar la actividad con un plantel reducido, más de 80 trabajadores del Grupo Plantium enfrentan la pérdida de sus puestos de trabajo y la incertidumbre sobre el cobro de las indemnizaciones y las obligaciones pendientes.